Ángel «Pompis» González: Un Gigante del Baloncesto Mexicano

Ángel «Pompis» González: Un Gigante del Baloncesto Mexicano

Ángel Alfredo «Pompis» González Chávez fue una figura trascendental en el baloncesto mexicano, destacándose tanto como jugador como entrenador. Nacido en Hidalgo del Parral, Chihuahua, en 1957, el «Pompis» forjó una carrera impresionante, dejando una huella imborrable en el deporte universitario e institucional, especialmente en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

Como jugador, fue un atleta sobresaliente. Fue seleccionado estatal y ganó dos títulos nacionales, siendo reconocido como el deportista más valioso de Chihuahua en 1983. Ese mismo año, logró una medalla de bronce con la Selección Mexicana de Baloncesto en los Juegos Panamericanos de Caracas, Venezuela, enfrentándose incluso al equipo estadounidense que incluía a Michael Jordan.

Su visión y liderazgo lo llevaron naturalmente a la faceta de entrenador, donde su impacto fue aún mayor. Con una formación académica sólida como Cirujano Dentista y pionero de la Licenciatura en Entrenamiento Deportivo en la UACJ, González Chávez desarrolló una metodología integral que priorizaba no solo el rendimiento deportivo, sino también el equilibrio académico y los valores humanos como la disciplina, el trabajo en equipo y la superación personal.

El coach Ángel González no se pudo recuperar de un evento cerebrovascular.

Su trayectoria como entrenador profesional abarca más de 30 años, durante los cuales cosechó numerosos éxitos:

  • Campeón con Indios de Juárez en 1992 (Circuito de Baloncesto Profesional).
  • Tricampeón con Rayados de Monterrey en 1995, 1996 y 1997 (Conferencia de Básquetbol Profesional).
  • Impulsor de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP) en el año 2000.
  • Dos veces campeón con Halcones UV Xalapa (LNBP), llegando a cinco finales.
  • Campeón en tres ocasiones con los Zonkeys de Tijuana en la Liga Mexicana de Baloncesto CHEVRON CIBACOPA.

«Pompis» González fue un formador de talentos, guiando a jugadores que posteriormente trascendieron en el baloncesto profesional, como José Luis «Satanás» Arroyos y Horacio Llamas, el primer mexicano en llegar a la NBA.

Su vasta e influyente carrera fue reconocida con su inducción al Salón de la Fama del Deportista Juarense en 1995 y al Salón de la Fama del Básquetbol Hispano en San Antonio, Texas, en 2014. El legado del «Pompis» va más allá de los trofeos; reside en la formación integral de sus atletas y el impacto positivo que tuvo en el desarrollo del baloncesto en México.

Con información de UACJ | Fotos UACJ